Objetivo: las fichas blancas deben llegar a los tres nodos de la derecha. Las fichas negras deben llegar a los tres nodos de la izquierda.
Movimiento: en cada turno se mueve una sola ficha a un nodo vacío vecino, conectado por una línea.
Turnos: juegan alternadamente blancas y negras.
Victoria: gana el primero que ocupa los tres nodos del lado contrario.